Una antigua técnica

Paisajes de Huelva: eucalipto en Zalamea la RealAunque el origen de la pintura al óleo no sea tema sencillo, es cierto que antes de convertirse en la técnica pictórica más importante en Europa, lo que ocurre a partir del siglo XV, ya existían técnicas de pintura al aceite, aunque siempre como técnica marginal frente a las entonces consideradas más nobles, como el temple, las lacas o las técnicas al fresco.

El lento secado de las pinturas que utilizan el aceite, en un principio de origen vegetal como elemento aglutinador de los pigmentos que hasta ese momento había sido considerado un incoveniente, es visto por los pintores renacentistas como una oportunidad al favorecer una figuración naturalista, que les permite la fusión de las superficies y trazos, así como veladuras y paletas cada vez más complicadas. Los contornos nítidos, las manchas uniformes darán paso a los sfumatos de Leonardo o al chiaroscuro de Caravaggio, utilizando técnicas aprendidas en pintores holandeses.

Paisajes de Huelva: amanecer en el río MurtigaPero será la ciencia aplicada, los avances en química industrial, la que permita la explosión final de la pintura al óleo como técnica fundamental. Así el siglo XIX verá surgir nuevas presentaciones, nuevas formas de almacenamiento, nuevos colores y aditivos que facilitarán el manejo de estas pinturas se suman a las herramientas clásicas del pintor que ya no deberá ser también un artesano fabricante de sus propias pinturas, y liberará la práctica pictórica de los estudios, permitiendo al pintor acceder a la naturaleza y enfrentarse a ella libre de ataduras gracias a una técnica que permite la paciencia, pero también la tensión, que crea  un incesante diálogo entre los materiales, en su cambiante medio de aceite, y el pintor.